Es necesario arruinarse para hacer fotografías?

Con mi querido Nikkor 50mm f1.8 AF

No soy muy dado a realizar comentarios acerca del material fotográfico. Cada cual tiene sus manías y pringarse recomendando unas opciones sobre otras suele ser arriesgado. Como llevo ya unos pocos añitos en esto, me voy a aventurar. Recuerdo como mi querido profesor Pablo Esgueva nos recomendaba que nos compráramos el mejor material a nuestro alcance (hablo, claro está, de cámaras y objetivos), para una vez gastada toda la pastaza gansa que uno se deja cuando se engancha con la fotografía, no pudiéramos culpar al material de nuestras malas fotos... Qué gran verdad. En una gran carrera armamentística la mayoría de nosotr@s nos vemos envuelt@s, tratando de acumular un arsenal fotográfico cada vez más poderoso. Solo algunos pocos seres iluminados escaparán a esto. El resto realizamos ese camino de redención, que consiste en comprar todo lo mejor que nuestra economía nos permite, siempre esperando que con la cámara más gorda y el objetivo más largo, formaremos parte por fin, del olimpo de l@s grandes. Pobre de necesidad, rodeado de miles de euros en cacharrería, puede que tenga uno que acabar para darse cuenta finalmente, de que la educación del ojo y la sensibilidad que lo mueve, no tiene que ver con seguir el capote que los grandes de la industria nos lanzan para hacer caja. Y ya no hablo (no tengo experiencia para hacerlo...), de las necesidades que puedan tener algun@s profesionales que trabajan en sectores específicos (deportes, publicidad, etc...), en donde su negocio marque ciertos criterios, sino del resto de los mortales que fotografiamos nuestro día a día, nuestros viajes o las imágenes que viajan desde nuestro corazón hasta nuestra mente, buscando una salida por puro desahogo y deseo de ser compartidas. Amig@, no te empeñes por una cámara, no hay necesidad. No pases semanas comiendo basura por hacerte con una de esas lentes soñadas de unos cuantos miles de euros, que ves en los paseos de l@s turist@s japones@s por nuestras ciudades. No te dejes llevar por la fiebre de la resolución y la nitidez. Si lo haces, serás más pobre pero lo más probable es que tus fotos sigan despertando un interés similar al que despertaban antes... Hace ya algunos años que la fotografía digital alcanzó el nivel necesario para permitirte hacer fotos decentes ( voy a dejar fuera la fotografía analógica donde sé que hay opciones excelentes...). El mercado de segunda mano es rico en posibilidades. Somos much@s l@s fans de probarlo todo y cuidarlo meticulosamente para venderlo después en los mismos embalajes que lo compramos, haciendo difícil poder diferenciar qué es nuevo y qué usado. Yo reconozco que he realizado prácticamente todas mis fotos (y todas las que han despertado algún interés), con un viejo 50mm que ni siquiera es mío, que me cayó de casualidad no recuerdo cómo... (gracias, primo Luis, por darme cuartelillo y no haberlo reclamado. A tú disposición está para cuando lo quieras). No seas tolay, benefíciate de los errores que otr@s cometimos en el pasado. Los últimos modelos de las mejores marcas, que cuestan más de tres veces más que los modelos lanzados al mercado hace 5 años, no suponen un salto cualitativo tal que justifique su precio. Con esa diferencia de precio, pégate un buen viaje, un buen curso, vete al cine e invita a quien quieras o tómate un tiempo para explorar qué es lo que se te mueve en relación al deseo de hacer fotos. Yo creo que lo vas a agradecer. Pero bueno, esto no es más que mi opinión. Y ya dijo alguien antes que esto de las opiniones son como los culos. Todo el mundo tiene uno... ( Umm, creo que estoy citando al famoso "Harry el sucio" !...)Voy a tener que leer más!  Pd: El objetivo que me acompaña siempre,  pesa poco, no es voluminoso, no da el cante y cuesta cuatro duros, cosa que siempre me alivia pensando en la posibilidad de que se me rompa, me lo quiten o me lo olvide por ahí.

Dale duro

Voy a tratar de ir recuperando algunos textos escritos durante mi año de tratamientos, dentro de la digestión que durante este año 2017, va teniendo poco a poco lugar de la experiencia vivida durante el terrible 2016. Hoy comparto mi reflexión al cerrar el año y mi larga quimioterapia, a finales de diciembre de este año pasado.

'Dale duro', no es pegar al cáncer. El cáncer es siempre el que te pega a ti. 'Dale duro' es sostener... Sostener no es ser un héroe, es no soltar la cuerda que te une con la vida mientras haya un ápice de fuerza para agarrarte a ella. Gimiendo, llorando, asustado. Avanza un paso si puedes... y si tienes que retroceder uno, ojalá sea para avanzar dos después.' Dale duro' es tener fe en el tratamiento y colaborar en lo posible, rehabilitar quizá con la fuerza de un ratón, pero con la mentalidad de un león. No abandonar ni una de las posibilidades a tu alcance para recuperar tu cuerpo. 'Dale duro' es continuar con tu vida sin que te la robe el cáncer. Discapacitado, avergonzado al comienzo, más débil y frágil que antes.. Ilusionado por crear, por aportar algo al mundo, por abrazar un día más a tus seres queridos y hablar con tus amigos. Dando gracias por vivir hoy y con ilusión por vivir mañana. 'Dale duro' no es tener todos los días buenos y recibir a todo el mundo con una sonrisa. 'Dale duro es aprender a respetarte, a ser sincero contigo, a aceptar que puedes sentirte huraño, sin ganas, sin fuerzas. Pasar malas rachas confiando en que lleguen las buenas. 'Dale duro' es compartir, no aislarte en un nicho de dolor y sufrimiento. Decir 'me duele' cuando te duele, 'no puedo' cuando sientes que no puedes, dejarte sostener cuando ya no puedes sostenerte tú. Sacar la pena cuando te inunda el corazón y te estás ahogando en ella. 'Dale duro' mientras puedas. También comprendiendo que otra gente está 'dando duro' por ti. Tus médicos y enfermeras, tu familia, tus amigos y demás seres queridos. Innumerables personas que investigan para que algún día sea posible superar el cáncer sin tanto sufrimiento. Y si te cansas de 'Darle Duro', que nadie prolongue tu sufrimiento. 'Dale duro' para morir en paz cuando sientas que ya es demasiado duro. Reivindica tu derecho a recibir una muerte digna. Que nadie decida por ti... Pero si le 'das duro', quizá ocurran cosas. Cosas tristes a veces, otras maravillosas. Como a todo el mundo... Quizá te cures o vivas más años de los que creías posibles. O sentirás más calor en el pecho el tiempo que te toque vivir. Un tiempo que pasa para todos y nadie conoce. Eso quiero creer. Puede que me equivoque. Pero ojalá el día que me toque morir (espero que dentro de mucho tiempo), se me dibuje una sonrisa en el rostro cuando me venga el pensamiento, 'mira que le di duro...'.